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Poema de David. Oración que hizo cuando estaba en la cueva.
1 Clamo a Yahvé con todas mis fuerzas;
a Yahvé le pido compasión.
2 Derramo mi queja delante de él;
le cuento todos mis problemas.
3 Cuando mi espíritu está angustiado dentro de mí,
tú conoces mi camino.
En la senda por donde ando,
me han escondido una trampa.
4 Mira a mi derecha, y observa:
¡no hay nadie que se preocupe por mí!
No tengo dónde refugiarme;
a nadie le importa mi vida.
5 A ti clamo, Yahvé,
y te digo: “Tú eres mi refugio,
mi herencia en la tierra de los vivientes”.
6 Escucha mi grito de auxilio,
porque estoy desesperado.
Líbrame de mis perseguidores,
porque son demasiado fuertes para mí.
7 Sácame de esta prisión,
para que pueda darle gracias a tu nombre.
Los justos se reunirán a mi alrededor,
porque tú serás bueno conmigo.