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¡Alabado sea Yah!
¡Alaba, alma mía, a Yahvé!
Alabaré a Yahvé toda mi vida;
cantaré alabanzas a mi Dios mientras exista.
No pongan su confianza en los poderosos,
en simples mortales que no pueden salvar.
Exhalan el último suspiro y vuelven al polvo;
en ese mismo día, todos sus planes se acaban.
Dichoso el que recibe ayuda del Dios de Jacob,
el que pone su esperanza en Yahvé su Dios,
el creador del cielo y de la tierra,
del mar y de todo lo que hay en ellos;
el que mantiene su fidelidad para siempre,
el que le hace justicia a los oprimidos,
el que le da de comer a los hambrientos.
Yahvé libera a los prisioneros.
Yahvé le abre los ojos a los ciegos.
Yahvé levanta a los agobiados.
Yahvé ama a los justos.
Yahvé protege a los extranjeros.
Él sostiene al huérfano y a la viuda,
pero frustra los planes de los malvados.
10 Yahvé reinará para siempre;
tu Dios, Sión, por todas las generaciones.
¡Alabado sea Yah!